¡Qué momento tan épico cuando Liam invocó a ese dragón dorado! La cara de incredulidad de su oponente al ver tal bestia fue impagable. Ver cómo la batalla se inclinó a su favor y cómo terminó humillando a quien lo subestimó fue pura satisfacción. En Retroceder es ser invencible, la animación de los ataques y la transformación final del dragón son visualmente espectaculares. Definitivamente, Liam se ha ganado su título como el mejor domador de esta generación.