La escena del oso de espalda de hierro en modo furia es simplemente impactante. La transformación del animal tras la muerte de su compañero muestra una profundidad emocional inesperada en Retroceder es ser invencible. El dragón legendario añade un toque místico que eleva la tensión. La animación captura perfectamente la atmósfera oscura y tormentosa, haciendo que cada rugido se sienta en el pecho. Un episodio lleno de poder y emoción que deja con ganas de más.