Ver cómo el protagonista arriesga todo por su pequeña mascota Gusi es una montaña rusa de emociones. Desde conseguir el libro de habilidades hasta usar el suero primigenio, cada decisión se siente crucial. La escena donde Gusi se transforma en un capullo brillante y luego parece desvanecerse me dejó sin aliento. La desesperación del chico al gritar '¡No me dejes!' muestra un vínculo que va más allá de lo normal. En Retroceder es ser invencible, la lealtad es el verdadero poder. ¡Espero que Gusi despierte pronto!