¡Qué tensión en el patio del colegio! Alex lanzando esa moneda como si fuera un desafío mortal, y Liam con esa mirada de 'no me importa tu protección'. La dinámica entre ellos es pura chispa. Me encanta cómo Retroceder es ser invencible juega con el orgullo y la lealtad en escenas tan cargadas. El grupo riendo al fondo añade ese toque de presión social que duele más que los golpes. ¡Quiero ver qué equipo arma Liam con esos 'inútiles'!