¡Qué batalla tan épica! Ver a Liam transformarse en ese dragón azul con alas de galaxia fue alucinante. La determinación en sus ojos dorados al principio marcó el tono de una pelea a muerte. Aunque el oponente en el dragón dorado gritaba que era un genio, la fuerza bruta no fue suficiente contra la técnica de asimilación. El momento en que Liam colapsa tras la victoria muestra el alto costo de su poder, rompiendo el corazón de cualquiera. Definitivamente, Retroceder es ser invencible captura la esencia del sacrificio heroico como ninguna otra.