La apertura de La doble alma que sedujo al rey es brutal: el rey Bruno Lara sufre pesadillas con bestias infernales hasta que aparece una zorra de nueve colas hipnótica. El cambio a la batalla nevada con el general Iván Gil usando magia es épico. Ver a Marco Ríos y Mateo Luna en el campo de batalla genera una tensión increíble. Los efectos visuales de la transformación y la tormenta son de otro nivel, te atrapan desde el primer segundo.