La tensión en la Academia de Domadores es palpable desde el primer segundo. El instructor no bromea: formar equipos de cinco y cazar bestias suena simple, pero la regla de expulsión inmediata si tres caen cambia todo. Me encanta cómo Retroceder es ser invencible se refleja en la mirada de esos estudiantes; saben que un error los saca del juego. La animación captura perfectamente ese miedo mezclado con ambición juvenil.