La tensión en el coche es insoportable, pero ese beso repentino lo dice todo: hay fuego entre ellos. Luego, la escena familiar con los padres vestidos de luto y la pareja parada como acusados... ¡qué drama! Cada día los deja en ridículo muestra perfectamente cómo el amor choca con las expectativas familiares. La chica en traje marrón parece frágil pero decidida, y él, en su chándal blanco, no sabe si protegerla o huir. Los detalles como la flor blanca en el pecho de los padres y las manos entrelazadas bajo la mesa revelan más que mil palabras. ¡Quiero saber qué secreto ocultan!