La atmósfera en este evento es una mezcla perfecta de elegancia y drama oculto. Ver a la chica del balcón siendo rechazada mientras la madre observa con frialdad duele, pero la llegada de la chica en azul cambia todo. Su expresión al escuchar las duras palabras del padre es devastadora. Cada día los deja en ridículo con giros tan emocionales que no puedes dejar de mirar. La actuación de todos transmite una tensión familiar muy real y dolorosa.