Ver a Chu Ruoxue y Fu Lingsheng salir del registro civil con esas sonrisas falsas me dio escalofríos. Ella publica orgullosa en redes, pero en el coche su mirada cambia al recibir una llamada de Jiang Ni. Él, en cambio, parece ajeno, como si todo esto fuera un trámite más. La tensión entre ellos es palpable, y ese 'Cada día los deja en ridículo' que aparece al final no es casualidad: es la antesala de un drama explosivo. ¿Hasta cuándo podrán mantener la farsa?