¡Qué tensión en La fortaleza sin guardián! Ver al general Hans entrar con esa autoridad y salvar la situación fue épico. La transformación de los soldados en monstruos y la desesperación del otro general crean un contraste brutal. La escena final donde Hans toma el control deja claro quién manda realmente. ¡No puedo esperar al siguiente episodio!