¡Qué tensión en esta escena! El joven de rojo suplica desesperado mientras el héroe de blanco mantiene una calma escalofriante. Ver cómo usa su poder para castigar a los malvados que sangran en el suelo es totalmente satisfactorio. La entrada del maestro con barba añade un giro inesperado que eleva la trama. En Se creyó frágil, era imparable, la dinámica de poder cambia radicalmente cuando el protagonista decide actuar. La química entre los personajes y los efectos visuales hacen que no puedas dejar de mirar. ¡Una venganza épica servida en frío!