La tensión en el patio es palpable cuando el maestro de blanco despliega su poder dorado, dejando a todos boquiabiertos. Me encanta cómo la trama de Se creyó frágil, era imparable nos engaña con personajes que parecen débiles pero ocultan una fuerza brutal. La reacción de los guardias y la chica de rosa al ver la bandera caer es puro oro cómico. ¡Ese momento en que el tipo bigotudo lanza su ataque azul fue épico! La dinámica entre los rivales vestidos de negro y el grupo protagonista tiene un equilibrio perfecto entre drama y acción visualmente impactante.