La tensión en el patio es palpable cuando el antagonista lanza su ataque de fuego, pero la calma del protagonista en azul es inquietante. Se creyó frágil, era imparable. La escena cambia a dos maestros bebiendo té mientras observan el caos, añadiendo un toque de humor y misterio. Los efectos visuales son impresionantes y la actuación transmite una determinación férrea. ¡No puedo esperar para ver cómo se desarrolla esta batalla épica!