La tensión en el aire era palpable mientras todos observaban con incredulidad. Ver a la joven en el vestido azul subir esas escaleras con tanta calma fue impactante. Mientras los demás discutían y mostraban miedo, ella avanzaba con una determinación silenciosa. Se creyó frágil, era imparable, ese momento define perfectamente su carácter oculto. La expresión de sorpresa del hombre con la corona dorada lo dice todo; subestimaron su poder. Una escena visualmente hermosa y llena de emoción contenida que deja con ganas de más.