La tensión en las escaleras es palpable. Todos miran con incredulidad mientras el joven de blanco desafía las llamas. La expresión de la pareja real es de puro shock, mezclada con miedo y admiración. En Se creyó frágil, era imparable, este momento define el verdadero poder oculto. La chica de rosa sonríe con confianza, sabiendo lo que viene. ¡Qué giro tan épico!