¡Qué locura ver cómo el mundo se congela y se quema mientras Hugo Díaz vive como un rey! La transformación de este casero en El casero del apocalipsis es simplemente épica. Ver a los zombies sirviendo té y masajes mientras afuera hay caos total me tiene enganchado. La escena donde los supervivientes entran al edificio y ven el aire acondicionado funcionando es de otro nivel. ¡Definitivamente quiero vivir en su mansión!