La tensión en el salón es palpable mientras el joven de blanco desafía la autoridad. Pero la verdadera sorpresa llega cuando el personaje del traje verde revela su poder oculto. En Se creyó frágil, era imparable, la transformación visual con esa energía púrpura es simplemente espectacular. La expresión de shock de todos los presentes dice más que mil palabras. Un giro de guion que te deja pegado a la pantalla esperando el siguiente movimiento. ¡Qué final tan épico!