¡Qué tensión en esta escena de Mi novio es un hombre lobo! La transformación del protagonista con esas orejas y colmillos es hilarante pero también da miedo. La chica con la bufanda roja no se deja intimidar y enfrenta a los matones con una rama. Los flashbacks de su infancia explican su conexión profunda. Ver cómo él la protege instintivamente mientras ella lo calma tocando sus orejas es adorable. La mezcla de comedia, acción y romance funciona perfecto en este drama.