La tensión entre ellos era palpable, hasta que ese abrazo rompió el hielo. En Mi novio es un hombre lobo, cada mirada y gesto cuenta una historia de amor prohibido y secretos ocultos. La escena en la cocina, con la madre entrando sin avisar, añade un toque de comedia inesperada. Los detalles como el ventilador verde y los adornos festivos dan vida al ambiente retro. ¡No puedo esperar a ver qué sigue!