¡Qué tensión en la escena inicial! Ver al protagonista transformarse con esos ojos amarillos mientras defiende a la chica en el mercado es puro drama. Me encanta cómo en Mi novio es un hombre lobo mezclan el romance con la acción sobrenatural. La química entre ellos es evidente, especialmente cuando él la protege de los matones. Los detalles de la época, como la ropa y el decorado de la cooperativa, le dan un toque nostálgico increíble. ¡No puedo esperar a ver qué pasa después!