Ver a este grupo caminando entre flores con esa música épica de fondo me dio una paz que no esperaba, pero luego la aparición de esos portales y la mirada de ese chico de cabello plateado cambiaron todo el ambiente. La transición de un campo idílico a una batalla espacial es brutal y te deja con la boca abierta. En La fortaleza sin guardián saben cómo jugar con nuestras emociones, pasando de la ternura al peligro mortal en segundos. Esa chica de pelo blanco explicando la ciencia mientras todos la miran con duda es un detalle genial de dinámica de equipo. ¡Quiero saber qué hay al otro lado de esa grieta en el universo!