La tensión entre Eduardo y su esposa es palpable desde el primer minuto. Verlo empacar la maleta mientras él suplica no abandonarlo duele, pero la trama da un giro oscuro en Rosario. La mujer de púrpura planea algo siniestro contra Eduardo Cruz, y la cena con el otro hombre huele a traición. En (Doblado) ¡Mi esposa es una Bandida!, nadie es lo que parece y los celos pueden ser mortales.