¡Qué tensión en la entrada de la subasta! El guardia clasista y Bruno se burlan de Damián por su apariencia, sin saber que tiene 30 millones en la cuenta. La cara de sorpresa de Bruno cuando la máquina confirma el saldo es impagable. Damián no solo entra, sino que deja a todos mudos. En (Doblado) Me quedo con todas, la justicia poética y la humillación pública están servidas en bandeja de plata. ¡No puedo esperar al siguiente episodio!