¡Qué tensión en la mesa! Todos burlándose de Damián por ser un simple repartidor, pensando que la belleza venía por el Sr. Prieto. Pero el giro final es épico: ella ignora al millonario y va directo por su chico. Ver las caras de sorpresa de los invitados no tiene precio. Esta dinámica de subestimación y venganza silenciosa es adictiva, típica de (Doblado) Me quedo con todas. ¡Necesito saber qué pasa después!