Isabella no solo besó a Sebastián, sino que lo hizo con una intención que nadie esperaba. La tensión entre ellos es eléctrica, y cada mirada, cada palabra, parece estar cargada de un pasado que aún no se revela. El sistema de puntos de atracción añade un toque futurista que funciona sorprendentemente bien. En (Doblado) Me quedo con todas, los personajes no siguen reglas, las rompen. Y eso es lo que nos mantiene pegados a la pantalla.