¡Qué frustración ver cómo el protagonista pierde su reembolso por ser demasiado noble! Pagar deudas y mantener a Camila debería contar, pero el sistema solo valida el consumo frívolo. La escena donde se tira en la cama gritando que perdió un montón es hilarante y triste a la vez. Justo cuando piensa en gastar más para recuperar todo, aparece la notificación de Lunita. Este giro en (Doblado) Me quedo con todas demuestra que las distracciones digitales son la única salvación ante la burocracia mágica. ¡Necesito ver si gana la batalla de duelo!