La tensión en esta escena es insoportable. Ver cómo la mujer de negro se aferra al hombre mientras la criada y la ejecutiva observan con furia contenida crea un ambiente eléctrico. Los detalles, como las uñas largas y la mirada fría, elevan la calidad de Solo yo, arrasando todo. Es imposible no sentirse atrapado en este drama de celos y poder dentro de una mansión tan lujosa. La actuación transmite perfectamente la incomodidad del protagonista ante tal acoso público.