¡Qué giro tan brutal! Ver a la anciana loba atacar a su propia gente me dejó helada. La escena donde la chica conejo es herida y luego se levanta con esa mirada de venganza es puro fuego. La animación en la nieve es preciosa, pero la historia duele. En ¡Sométanse, mis hombres bestia! nadie está a salvo, ni siquiera los más sabios. La chica zorro muriendo en brazos de la traidora fue el golpe final. Una montaña de emociones.