¡Qué viaje tan inesperado! Ver a Xing Xing llorar de emoción por unas palomitas es tan tierno que duele. La escena donde Yun Duo prueba las palomitas y sus ojos brillan como fuegos artificiales captura perfectamente la inocencia de la aldea. En medio de la tensión con la anciana, estos momentos de alegría en ¡Sométanse, mis hombres bestia! son un respiro necesario. La animación de las lágrimas estrelladas es simplemente obra de arte. 🍿✨