La transición de la tormenta inicial a la calidez de las luces rojas es brutal. Me rompió el corazón ver al protagonista solo en su apartamento mientras afuera celebraban, ese contraste duele en el alma. Pero justo cuando pensé que todo era tristeza, la aparición de los personajes con orejas de animal cambió todo el tono. La escena donde le dan la brocheta al niño es tan tierna que olvidé el accidente anterior. En ¡Sométanse, mis hombres bestia! logran mezclar drama urbano con fantasía de una forma que engancha. Definitivamente quiero saber más sobre esa chica conejo y su sistema de puntos. 🍡✨