¡Qué locura de episodio! La tensión entre la zorra y la anciana loba es palpable, pero la verdadera sorpresa es la conejita. Verla triunfar sobre la pila de jabalíes y luego celebrar con esa actitud tan adorable es simplemente épico. En ¡Sométanse, mis hombres bestia!, la dinámica de poder cambia en un segundo. El momento en que el lobo negro la protege del ataque fue puro drama romántico. ¡No puedo esperar a ver qué pasa con la zorra derrotada!