¡Qué tensión en esa mesa! La discusión entre el padre y la madre fue brutal, y ver a la hija llorando me partió el corazón. Pero luego, esa escena bajo la nieve con el piano y las velas... fue pura magia y redención. Ver cómo el hijo consuela a su madre cambia todo el tono de La mimada y su esposo con suerte. Un drama familiar intenso con momentos de belleza absoluta que no puedes perderte.