La tensión inicial en la sala es insoportable, pero el giro hacia la comedia de acción es brillante. Ver a todo el grupo unido con escobas para echar a los intrusos es una escena icónica que te hace querer aplaudir. La dinámica familiar y la defensa del hogar en La mimada y su esposo con suerte transmiten una energía increíble. El final, con la entrega de dinero y llaves, cierra el conflicto de forma muy satisfactoria y emotiva. ¡Una montaña rusa de emociones en pocos minutos!