¡Qué tensión al principio! La madre regañando al chico por robar comida, pero luego llega el galán con termo y todo cambia. La chica que entra con vestido azul es un rayo de sol. Ver cómo pasan de discutir a comer mariscos juntos en La mimada y su esposo con suerte es mágico. Las empanadillas con abulón y cangrejo se ven deliciosas. El ambiente familiar cálido y los detalles de época hacen que quieras estar ahí. ¡Me encantó verlos reír al final!