La tensión entre Lake y Grace es insoportable. Ver cómo él pasa de ser golpeado a dominar la situación en la cama me dejó sin aliento. La escena donde ella intenta cuidarlo y termina siendo sometida muestra una dinámica de poder muy tóxica pero adictiva. Justo cuando pensaba que era un drama romántico, la trama da un giro oscuro con la fantasía de dominación. El momento en que Grace decide pedir el divorcio por mensaje mientras él la mira con furia es el clímax perfecto de Hazla perder el control. No puedo dejar de ver cómo esta relación se destruye a sí misma.