¡Qué tensión en este episodio de Fuiste mi universo entero! La mirada de Abril al descubrir que Camila usó su tesis es pura electricidad. El ascensor, el pasillo, ese saludo incómodo... todo está cargado de secretos. Camila sonríe, pero sus ojos delatan el miedo. Y ese hombre en el traje gris... ¿quién es realmente? La atmósfera médica contrasta con el drama personal, creando una narrativa adictiva. Ver a Camila reconocer la voz de Abril fue el clímax perfecto. ¡No puedo esperar al siguiente capítulo!