Ver a Valeria llorando mientras Mateo le dice que 'es solo una tesis' duele en el alma. La escena de la videollamada con Camila añade otra capa de traición. En Fuiste mi universo entero, cada diálogo duele como puñal. La actuación de ambos es tan real que olvidas que es ficción. ¿Quién no ha sentido que su esfuerzo no vale nada frente a alguien más privilegiado?