La tensión inicial del accidente en el garaje me dejó sin aliento, pero la química entre Olivia y Jacob es pura magia. Ver cómo él arriesga su vida por ella y luego esa escena en el hospital con la fractura menor... ¡qué ternura! La forma en que ella le agradece y él solo quiere saber si ella está bien demuestra un amor genuino. Definitivamente, El millonario fugitivo se convierte en mi esposo captura esa esencia de romance inesperado que tanto nos gusta. La actuación de ambos es tan natural que te hace sentir parte de la historia. ¡No puedo esperar a ver qué sigue!