¡Qué tensión más deliciosa en esta escena! La chica critica ferozmente al heredero de Hamilton Holdings sin saber que está hablando con él. Su descripción de los ricos como lobos con piel de oveja es brutalmente honesta, pero la expresión del chico al escucharla es impagable. En El millonario fugitivo se convierte en mi esposo, estos malentendidos son el motor perfecto para una comedia romántica llena de química. La actuación de ambos transmite esa mezcla de incomodidad y atracción que nos encanta ver.