La escena inicial donde el jefe despide a la empleada es brutal, pero lo que sigue en el estacionamiento eleva la apuesta dramática al máximo. Ver a Liana casi ser atropellada mientras otra mujer la culpa de todo genera una adrenalina increíble. La narrativa de El millonario fugitivo se convierte en mi esposo no decepciona con estos giros tan intensos y llenos de emoción.