¡Qué tensión en la sala de conferencias! Marta intenta humillar a Diego, pero el giro es brutal cuando su propio hijo la abofetea por difamar a la representante. La entrada triunfal de la verdadera jefa con guardaespaldas pone a todos en su lugar. Esos momentos de justicia poética en (Doblado) Un hogar que perdimos son los que nos mantienen pegados a la pantalla. La arrogancia de Marta se desmorona en segundos frente a la elegancia de la recién llegada.