La tensión en esta escena es insoportable. Ver cómo el jefe de recursos humanos humilla a alguien sin saber su verdadera identidad es clásico de (Doblado) Un hogar que perdimos. La hija llamando inútil a su propio padre añade una capa de drama familiar dolorosa. La mirada final del presidente lo dice todo: se avecina una venganza épica. ¡Qué ganas de ver la cara que pondrán cuando se destape la verdad!