Ver a Marta despreciar a su esposo frente a todos es desgarrador. Él la cuidó durante 20 años, incluso perdiendo a su madre por estar a su lado, y ella lo llama inútil. La llegada de Juan y los regalos lujosos solo confirman que el dinero compró su lealtad. En (Doblado) Un hogar que perdimos, la escena donde la hija defiende al padre mientras la madre sonríe por las joyas es brutal. El amor verdadero no se paga con collares de gemas.