Ver a Diego siendo expulsado por su propia familia en Nochevieja es desgarrador. La ingratitud de sus hijos y la frialdad de Ana rompen el corazón. La escena final en la nieve, con fuegos artificiales de fondo, resalta la soledad absoluta del padre sacrificado. En (Doblado) Un hogar que perdimos, la actuación transmite un dolor tan real que duele ver la injusticia.