¡Qué tensión más deliciosa! Ver a John siendo acorralado por su propio pasado mientras intenta mantener la compostura es oro puro. La elegancia de ella al decir 'los parásitos siempre acaban solos' me dio escalofríos. Este giro en Adiós, mi esposa tentadora demuestra que nadie juega con fuego sin quemarse. El ambiente de la feria de inversión contrasta perfecto con el drama personal que se desata. ¡No puedo esperar a ver cómo cae este castillo de naipes! 🍿🔥