Ver a Miya leyendo el diario de John con lágrimas en los ojos me partió el alma. La escena del hospital hace 20 años, donde él le promete cuidar a Eva 'hasta que la muerte nos separe', contrasta brutalmente con su abandono actual. ¡Qué giro tan doloroso en Adiós, mi esposa tentadora! La hija intentando detenerla mientras ella corre desesperada por encontrarlo... ¿podrá redimirse o ya es tarde?