¡Qué giro tan inesperado en Adiós, mi esposa tentadora! Phil creyó que podía salirse con la suya desviando fondos, pero no contaba con que el 'viejo perdedor' fuera en realidad el poderoso director ejecutivo del Grupo Morgan. La cara de Phil cuando ve el maletín lleno de dinero es impagable. Miya y los empleados finalmente tienen justicia. La tensión entre los personajes y la revelación final hacen que esta escena sea inolvidable. ¡No puedo esperar a ver qué sigue!