¡Qué tensión más deliciosa en esta escena de Adiós, mi esposa tentadora! Phil intenta lucirse contratando personal extra, pero la incomodidad de Archie y las miradas de los invitados crean un ambiente cargado. Me encanta cómo el lujo se mezcla con el drama familiar; da ganas de seguir viendo qué pasa cuando la fachada de perfección se rompe.