La escena en Adiós, mi esposa tentadora donde John defiende a la Srta. Morgan es pura dinamita. Se nota que hay algo más que negocios entre ellos, y la reacción de la exesposa lo confirma. La mirada de celos y la pregunta directa sobre su relación con el exmarido dejan claro que esto va a explotar. Me encanta cómo la serie maneja estos momentos de alta tensión social sin necesidad de gritos, solo con miradas y silencios incómodos.